Nunca montes negocios con amigos ni familiares

Esta frase la hemos oído todos en numerosas ocasiones y mucha gente defiende esta idea. No sólo no estoy de acuerdo con ella, pienso que tiene muchas ventajas tener socios amigos o familiares, aunque siempre con matices, no cualquier amigo o familiar es válido.

Para empezar ¿Qué sería de las startups sin los friends&family que financian sus inicios? ¿Qué sería del tejido empresarial sin las miles de empresas familiares que generan riqueza y empleo?

He emprendido con todo tipo de socios (amigos, conocidos, familiares, personas que no conocía previamente…) y puedo decir por propia experiencia que tener de socio a un amigo o familiar tiene muchas ventajas. Os resumo algunas de ellas y también algunas recomendaciones para evitar conflictos que puedan afectar a la relación personal.

La primera ventaja y más evidente es la confianza, que es vital para que alguien invierta en un negocio. Es una de las principales barreras para arriesgar dinero en el proyecto de otro y… ¿En quién vas a confiar más que en un amigo o familiar?

Es importante informar en un principio sobre los riesgos de este tipo de proyectos. Esto puede dificultar la obtención de financiación pero es mejor que todo el mundo tenga claro que puede perder su dinero y evitar en un futuro situaciones desagradables que perjudiquen tu relación familiar o de amistad.

Otro aspecto importante a la hora de elegir socios es asegurarse de que hay compatibilidad, compartir las bases de lo que es un negocio, los objetivos, etc. Siempre digo que asociarte con alguien en una aventura empresarial es casi como un matrimonio, hay que conocerse bien y saber qué esperar del emprendedor y qué esperar del inversor. Mientras más conozcas a tus socios más fácil será anticipar si habrá compatibilidad.

No vale cualquier amigo/familiar, hay que seleccionar aquellos con los que podamos encajar en este tipo de matrimonio y que sepan separar bien el negocio de la relación personal. Cuando se entra en una reunión del negocio, somos socios y no amigos, cuando se sale de la reunión somos amigos y no socios.

Otra ventaja de tener socios familiares o amigos es que van a entender mejor al emprendedor en situaciones complejas y serán más pacientes en la obtención de resultados. Esto no hay que confundirlo con un “colegueo” mal entendido que puede hacer mucho daño al negocio si se mezclan sentimientos. A veces hay que tomar decisiones difíciles y ser frío para evitar que las situaciones se agraven.

Hay que gestionar la relación con los socios de formar profesional. Es recomendable tener un consejo y si puede haber algún consejero “independiente”, mejor que mejor. En negocios pequeños o startups quizás no tenga sentido tener este tipo de órgano de administración pero se puede sustituir por un comité de socios informal que se reúna periódicamente para hacer seguimiento del proyecto, ayudar al emprendedor en la toma de decisiones importantes y por supuesto darle apoyo moral, que en las primeras fases de un negocio es muy importante.

Por otro lado, hay que mantener a los socios permanentemente informados de la evolución del proyecto. Además de las reuniones periódicas es recomendable elaborar un “reporting” mensual o trimestral con las principales cifras. Puede parecer que esto quita tiempo al emprendedor pero en mi opinión, establecer esta rutina obliga a hacer un parón en el camino de forma periódica para analizar cómo marchan las cosas.

Por último y muy importante, es necesario redactar unos buenos estatutos o pacto de socios donde se establezcan las reglas del juego (especialmente en lo relativo a la toma de decisiones) y se prevean soluciones para situaciones futuras que puedan suceder (por ejemplo la salida de algún socio del negocio).

Sean amigos, familiares, conocidos o desconocidos, lo que hay que tener claro es que hay que “gestionar” a los socios y esto es una parte de la tarea del emprendedor que implica cierta dedicación. Si crees que no vas a tener tiempo o capacidad para hacerlo es mejor emprender solo porque de otra manera tendrás un problema en casa tarde o temprano.

Si tuviera que resumir todo esto en una sola recomendación, sin duda sería que elijas bien a tus socios familiares o amigos. Como he dicho antes, no todo el mundo es capaz de separar la relación personal de la relación de socio.

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6 pensamientos en “Nunca montes negocios con amigos ni familiares

  1. Yo te animaría a definir en un nuevo post y como resumen de este, 4/5 reglas muy precisas para que la cosa, además de en la teoría, funcione en la práctica. Porque conozco bastantes casos de amigos que han empezado un negocio y normalmente antes que después se han separado. Por lo civil y por la iglesia. (Uso tu terminología para indicar que la ruptura es dolorosa)

    • Completamente de acuerdo con Gonzalo DF, de hecho las mejores familias y amistades cuando se suelen pelear es por rollos de dinero. Lo peor del caso es que puedes perder a alguien muy querido, y no estoy segura de querer admitir ese riesgo, aunque claro siempre se dice que el que no arriesga no gana..

      • Gracias Fátima. Efectivamente, lo primero es no perder la relación con alguien querido y ante la duda mejor no tenerlo de socio, pero creo que si elijes bien y quedan las cosas bien atadas no debería se un problema. La otra opción es meter un socio desconocido pero me parece todavía más peligroso…

  2. Buen post. Solo diría que a) hay que tener en cuenta las complementariedades que aporta cada socio, teniendo claro por qué hace falta 5 socios en lugar de 2, tratando de reducir complejidad, ya que a mayor numero de socios mayor dificultad, b) distinguir bien en los casos donde hay socios que son meramente inversores y socios que van a trabajar en la empresa como bien empleados o prestadores externos de servicios. Es importante distinguir entre propiedad y gestión de la compañía (remuneración por capital o por aportación de trabajo), especialmente en casos donde se de la circunstancia de que los socios trabajan en la compañía, y c) son socios los que comprometen su capital, he visto situaciones de falta de claridad donde hay socios que aportan conocimiento y donde el negocio no ha ido bien perdiendo el dinero los socios capitalistas, creándose situaciones potencialmente comprometidas para la relación de amistad.

    Y estoy muy de acuerdo con un consejo de asesores externos independientes, que complementen y vean aspectos en que los emprendedores no tengan experiencia directa

    • Gracias Enrique. Efectivamente un post no da para analizar en profundidad las distintas casuísticas pero coincido en lo que comentas: menos socios mejor que más y diferenciar claramente la propiedad de la gestión aunque esto a veces se complica porque el emprendor es gestor y propietario.

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